Parmalat ha mejorado la eficiencia de sus líneas de producción gracias a las herramientas de análisis de la suite FactoryTalk de Rockwell Automation.

En 2008, la empresa Parmalat decidió equiparse con una herramienta que les permitiera medir la eficiencia mecánica de las líneas y máquinas individuales que comparten todas las plantas del país. El objetivo de la herramienta era optimizar las líneas, a la vez que se usaba para realizar una evaluación objetiva del cumplimiento de las condiciones contractuales firmadas por algunos proveedores; se trataba de un objetivo complicado, teniendo en cuenta la necesidad de identificar parámetros comparables aplicables a todas las situaciones dentro del Grupo.

La suite de software FactoryTalk de Rockwell Automation demostró que tenía todos los requisitos necesarios en términos de fiabilidad, modularidad y flexibilidad. Todo ello complementado con un soporte altamente profesional, requisito imprescindible para un proyecto de estas dimensiones. En un MES(Manufacturing Execution System), la potencia del motor de adquisición de datos es uno de los elementos utilizados para evaluar el éxito de todo el proyecto y resulta, sin duda, determinante para el funcionamiento de todo el sistema, junto con la capacidad y fiabilidad del proveedor.

El KPI de referencia es MME (Machine Mechanical Efficiency), gracias al cual es posible definir la eficiencia mecánica de una máquina o de toda una línea, de forma que se libera del tiempo necesario para la puesta en marcha de una producción específica y de los tiempos de inactividad no atribuibles a la propia máquina. De esta manera, por ejemplo, la eficiencia de una máquina llenadora en la planta de Collecchio se puede comparar con el rendimiento de los equipos similares instalados en cualquier planta, independientemente de los productos elaborados.

Aprovechando la capacidad de interconectarse con todos los sistemas que cumplen con el estándar OPC, los problemas fueron superados. Además, gracias a la utilización de gateways específicos, toda la información fluye hoy en día a través de la Ethernet. El moderno protocolo de comunicaciones representa la columna vertebral del sistema y, por esa razón, se ha creado una nueva infraestructura física en la planta de Collecchio, subdividida en tres VLAN capaces de reservar un ancho de banda predeterminado para los diferentes tipos de tráfico. Una característica que ha permitido el acceso regulado de los proveedores externos y del personal de mantenimiento.